09 noviembre 2016

Increíble la victoria de Donald Trump

En diciembre de 2012, el político mexicano que no pudo responder en la Feria del Libro de Guadalajara cuáles fueron los libros que más han influido en su vida fue electo presidente de México.

En abril de 2013, el candidato venezolano que veía a su líder convertido en un pajarito, ganó las elecciones de Venezuela por un justo margen.

En diciembre de 2015, el Jefe de Gobierno argentino que mandó a reprimir a indigentes en situación de calle, y trabajadores y pacientes de un hospital neuropsiquiátrico, y que aumentó la mortalidad infantil en la ciudad más rica del país, se convirtió en el presidente de Argentina.

En abril de 2016, los hermanos peruanos debieron elegir su presidente entre Pedro Pablo Kuczynsky, el ex ministro de Economía cuestionado por las privatizaciones y la apertura neoliberal, y Keiko Fujimori, la hija del ex presidente Alberto Fujimori juzgado por violaciones a los Derechos Humanos.

En junio de 2016, nos enteramos qué significaba brexit y los sectores británicos más conservadores votaron por la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

En agosto de 2016, el corrupto parlamento brasileño destituyó a una presidente más honesta que ellos y elegida democráticamente por 54 millones de personas.

A principios de octubre de 2016, los colombianos votaron por el "No a la paz" en Colombia promovido por el ex presidente Álvaro Uribe acusado de asesinar a campesinos y hacerlos pasar por guerrilleros de las FARC.

A fines de octubre de 2016, el presidente español del Partido Popular (PP) que aumentó la desigualdad y los desahucios, fue reelecto Presidente en España con el apoyo del principal partido de la oposición, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Y ayer... Ayer nada cambió. El candidato estadounidense xenófobo, misógino y racista ganó las elecciones de Estados Unidos.



Nota del Redactor: le soy sincero. El último párrafo fue modificado. El original decía así: "Sin embargo, hoy, en este mundo, algo cambió. El candidato estadounidense xenófobo, misógino y racista no ganó las elecciones de Estados Unidos. Y, en este mundo que marcha al individualismo y el egoísmo, esta derrota es una lucecita de esperanza para quienes nos negamos a pensar que un mundo mejor no es posible".

29 octubre 2016

Desarrollo con-ciencia

El prestigioso economista Aldo Ferrer lo explicó hace ya varias décadas en su clásico libro La economía argentina: "En el pasado, el poder de los países dependía principalmente de la magnitud de los factores tangibles, territorio y población. La revolución industrial generó una fuente intangible de acumulación de poder: la ciencia y la tecnología y sus aplicaciones a la producción y la organización nacional. (...) Las posiciones de dominio y subordinación en el sistema internacional dependieron, de allí en más, de la capacidad de cada sociedad para generar y aplicar el conocimiento dentro de su propio espacio y organización social".

Para el autor, esta situación termina de consolidarse en 1945 cuando el poder destructor de las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki, y el desarrollo tecnológico demostraron que la asimetría en la capacidad de producir conocimiento científico amplió la brecha entre los niveles de vida y renovó los mecanismos de dominación. En síntesis: a más desarrollo científico y tecnológico, y consecuente aplicación de sus avances en el tejido social, mejores condiciones de vida y más soberanía respecto al resto del mundo.

"No nos obliguen a irnos. Quiero hacer ciencia en mi país", pide un cartel con forma de avión. El 26 de octubre, miles de científicos y trabajadores de la educación convocaron frente al Congreso para reclamar que no se ajuste en ciencia y tecnología.

Esta larga introducción para volver a poner el foco en una noticia sobre la cual los medios y el establishment periodístico no están reaccionando con la indignación suficiente a las penosas consecuencias que va a generar: el recorte en ciencia y tecnología en el presupuesto de 2017Si bien Nora Bär, en La Nación, y Juan Brodersen, en Clarín, lo han explicado con claridad, hay que volver a repetirlo porque, como dijimos, no hay tanta cobertura mediática como el tema lo merece: mientras entre 2009 y 2015 el monto invertido varió entre el 0,7 y el 0,8 por ciento del presupuesto nacional, para el año que viene habrá un descenso al 0,59 por ciento. Un recorte, un ajuste o como quiera llamarlo. Lo que es claro es que el Presidente Mauricio Macri nos está marcando que para su Gobierno no es ni será importante el desarrollo científico.

Raro, porque Cambiemos fue muy claro en sus promesas de campaña: "Vamos a más que duplicar la inversión en ciencia y tecnología, a 1,5% del PBI". ¿No me cree? ¿Sigue sin creer? No hay peor ciego que el que no quiere ver: aquí está la promesa del Presidente en Facebook del 30 de octubre de 2015. Una mentira más.

¿Qué significa este ajuste? Menos cantidad de becas para jóvenes científicos, la fuga de cerebros de profesionales ya formados, más dependencia del conocimiento científico del exterior y menos insumos para quienes aún puedan seguir ejerciendo la ciencia en el país. Veámoslo más claro: menos investigación para encontrar la cura al VIH, menos investigación para curar el cáncer de mama y menos investigación para prevenir diarreas bacterianas infantiles. Fíjese usted mismo lo que investigan nuestros científicos.

Si a esto sumamos la quita de retenciones al sector agroexportador y la megaminería, la crisis que atraviesa el sector industrial y el megaendeudamiento de 2016, la ecuación es clara: estamos volviendo a la primarización de nuestra producción y a la dependencia externa. Dicho sea de paso: ninguna novedad para quien ha sabido leer el sesgo ideológico del actual Gobierno.

En 1994, el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, mandó a los científicos a "lavar los platos".
Los argentinos tenemos un serio problema en aprender de los errores nuestra la historia.

"Saber algo. Hacer algo con lo que se sabe", reza el nuevo (y cínico) spot del diario Clarín. ¿Por qué citamos al multimedios? Porque, como tantas otras malas noticias de 2016, los grandes medios aliados al macrismo han decidido tapar el ajuste de la ciencia. ¿No me cree? Compárelo con el bombardeo sobre no sé qué de la actriz Andrea Del Boca que rebota desde El diario de Mariana hasta Intratables. Si durante el kirchnerismo la puja entre los medios masivos y el Gobierno nos permitía conocer al dedillo todos los casos de mala praxis y corrupción -lo cual estaba muy bien-, hoy esos mismos medios nos (des)informan ocultando.

Digámoslo aún más claro. Si no sabemos que la ciencia es importante para el desarrollo de un país. Si no sabemos que las potencias del mundo invierten un alto porcentaje de su presupuesto en ciencia. Si no sabemos que hoy en Argentina hay un ajuste en ciencia. Si no sabemos que el miércoles 26 hubo una gran movilización de científicos contra ese ajuste. Si no sabemos todo eso, ¿qué vamos a hacer? Y la misma pregunta cabe para muchas otras cuestiones: si no sabemos que aumentó fuerte la pobreza, el hambre, la gente en situación de calle o si no sabemos que los que más tienen ganan más y los que menos, menos.

¿Es culpa de los que no saben? No. Es culpa de los que sabemos y no hacemos todo lo que podríamos hacer para que el resto también sepa. Es culpa de los que sabemos y no queremos pagar los costos del pensamiento crítico. Justamente de allí parte nuestra premisa: visibilizar para saber y saber para transformar. En este caso, también es culpa de los propios científicos que, no pocas veces, están demasiado lejos de "la gente". Sí, son tan inteligentes que están demasiado lejos de "la gente".

Presupuesto invertido en ciencia según el porcentaje del PBI. Imagen elaborada por Julián Gargiulo en base una propuesta por Mauricio Macri.

En su nota de 2001 "Cuando seamos ricos, haremos ciencia", el presidente de la Fundación Sales -una institución que apoya la ciencia y la cultura-, Arturo Prins, concluía: "En las economías del conocimiento, como diría Houssay, los países ricos son ricos porque investigan. Nosotros todavía creemos que cuando seamos ricos haremos ciencia".

Como tantas otras veces en su historia, hoy la Argentina vuelve a discutir el modelo de país que quiere para su futuro: si uno que camine hacia el desarrollo, con relaciones simétricas con el mundo y, que defienda la solidaridad y la equidad; o si, en cambio, otro modelo que nos posicione como exportador de materias primas, subordinado a los intereses de los círculos financieros internacionales y con una fuerte desigualdad interna.

Los caminos son bastante claros. Y cada uno de nosotros tomará una posición. Después nadie podrá decir que no sabía ni indignarse preguntando: "¿Qué nos pasó?".

16 octubre 2016

Gente de la calle: 46 entrevistas

Desde hace cuatro años, mis estudiantes de primer año de periodismo de la Universidad Del Salvador hacen entrevistas con gente en situación de calle. Las hacen después de una primera práctica con un deportista o artista -profesional o amateur- y es una de las 10 entregas cuatrimestrales. Este año las entrevistas realizadas y corregidas fueron 46.

Los objetivos son tres: a. practicar la técnica de la entrevista, b. conocer una realidad ajena a jóvenes de clase media, c. borrar algunos de los prejuicios que todos llevamos sobre lo desconocido y d. compartir la sensibilidad para que el día de mañana puedan visibilizar estos temas dentro de las agendas mediáticas.

Si bien los estudiantes siempre se muestran reacios a la actividad cuando doy la consigna -lo cual se percibe en las caras-, a la semana siguiente siempre sucede lo mismo: todos quieren compartir su experiencia.

Por mi parte, me gusta corregir esos trabajos por dos razones: a. cuando leo las preguntas y las respuestas intento recrear la situación y pensar qué habrá pasado por sus mentes -e imagino que difícilmente uno puede seguir siendo el mismo-, y b. me permite hacer lecturas sobre el tema y continuar entendiendo.

Una de las conclusiones más claras -que también comentan los especialistas- es que todas las personas en situación de calle rompieron sus vínculos con sus familiares y amigos. Si alguno de nosotros le fuera mal económicamente, automáticamente recurriría a un conocido, en cambio ellos perdieron esos vínculos. De hecho, muchos no son de la Ciudad de Buenos Aires.

En segundo lugar, muchos están en la calle desde la crisis de 2001. Las crisis del capitalismo no son gratuitas y quien no pudo pagar el alquiler o la hipoteca -ni contar con la ayuda de un conocido- pasó a vivir en la calle. La pregunta sobre la primera noche en la calle siempre tiene la misma respuesta: incertidumbre y miedo.

En tercer lugar, la falta de educación y las adicciones a la droga y el alcohol. Muchos de ellos se cuestionan no haberle dado más importancia a la escuela, mientras que las adicciones son factores de ruptura de los vínculos familiares o de dificultad para sobrevivir el día a día. Esto también se ve reflejado en las respuestas.

Este año me encontré con entrevistas a nuevas personas en situación en calles por dos razones: pérdida de trabajos informales e imposibilidad de pagar el aumento de los precios de las habitaciones de hoteles. Los ajustes siempre se llevan puesto primero a los más humildes.

Y una última triste conclusión es que a la larga la mayoría de ellos se termina acostumbrando a la situación de calle. Casi lo mismo que nos pasa a nosotros que cada vez vemos más gente durmiendo en la calle...

... y no hacemos nada.

03 septiembre 2016

El Patriarcado: de la política a la Justicia



A partir de las denuncias de femicidio y las marchas del #NiUnaMenos, la Argentina ha puesto el foco en la desigualdad de género. Creyendo que los hombres debemos acompañar estas luchas, nuestra intención no es hacer un comentario al respecto dado que las especialistas ya están, sino más bien aportar datos sobre el patriarcado en la política y la justicia para enriquecer el debate.

Esta intención no surge en el aire, sino que viene del reclamo de diputadas nacionales para que exista una modificación en la reforma electoral que permita la equidad de género en las legislaturas nacionales y provinciales. En apoyo a este pedido y creyendo que los hombres debemos acompañar las luchas de las mujeres es que tomamos los siguientes números.

El dato que nos permite hacer una comparación para saber si efectivamente se replica el patriarcado en la política y la justicia es el del censo de 2010 que informaba una población total de 40.117.096 argentinos, de los cuales 20.593.330 eran mujeres. Esto significa el 51,33% de la población, un poquito más de la mitad.

Corte Suprema: sólo una mujer entre cinco miembros. O sea, el 20 por ciento.


Tras la renuncia de los jueces Eugenio Zaffaroni y Carlos Fayt, y el fallecimiento de Carmen María Argibay el máximo tribunal inició su tránsito hacia la nueva composición de cinco miembros. Este proceso se completó este año con la asunción de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti. El dato que surge es que sólo hay una mujer: Elena Highton de Nolasco. Esto significa sólo el 20% de los jueces, bastante lejos de la mitad.


Los jueces federales están en el ojo de tormenta dado que son los responsables de investigar temas como la corrupción o el narcotráfico. De los 12 juzgados, sólo uno está ocupado por una mujer, o sea, el 8,33%. La jueza es María Romilda Servini de Cubría, conocida por haber querido censurar a Tato Bores o anunciarle a Estela de Carlotto el encuentro de su nieto. Actualmente quedó vacante el sillón de Norberto Oyarbide, quien renunció debido a la presión social sobre su cargo. ¿Su lugar lo ocupará una mujer o un hombre?


De los 24 gobernadores provinciales sólo cinco son mujeres: María Eugenia Vidal, en la Provincia de Buenos Aires; Lucía Corpacci, en Catamarca; Alicia Kirchner, en Santa Cruz; Claudia Ledesma, en Santiago del Estero -aquí agregamos que es la esposa del anterior Gobernador Gerardo Zamora-; y Rosana Bertone, en Tierra del Fuego. Esto es el 20,83% de los gobiernos.


Con una población de alrededor de 10 millones de personas, los 26 intendentes del Conurbano acumulan tanto poder como para ser llamados "barones del Conurbarno". Tras las elecciones de 2015, sólo una mujer se ha convertido en intendente: Verónica Magario en la populosa La Matanza. Esto representa el 3,84%. El dato es importante dado que si bien es ínfimo, es la primera vez que una mujer gobierna el municipio, mientras que este cronista no recuerda otra "intendenta" en los últimos años.


Según un estudio de la Fundación Directorio Legislativo, de los 257 diputados nacionales, sólo 99 son mujeres. Es decir, un 38,5%. La situación en la Cámara Alta mejora un poquito: de los 72 senadores, 30 son mujeres, o sea, el 41,7%. Algo similar ocurre en las Legislaturas Provinciales: Tierra del Fuego es la que más presencia de mujeres tiene con un 47%, mientras que en Santa Fe sólo el 20% son mujeres.


Gobiernos Provinciales: de los 24, sólo 5 son mujeres. María Eugenia Vidal gobierna por primera la Provincia de Buenos Aires, Claudia Ledesma sucede a su esposo en Santiago Del Estero, mientras que Rosana Bertone reemplaza a otra mujer. Alicia Kirchner continúa la dinastía kirchnerista en Santa Cruz y antes Lucía Corpacci había destronado a Brizuela del Moral en Catamara. Foto: La Nación

Neoliberalismo, desempleo y cinismo

No sé usted, pero a mí no me molesta la no-capacidad. De hecho, Raúl Alfonsín chocó contra el peronismo y los poderes económicos, no pudo ser capaz de encauzar nuestra democracia y, de todos modos, me genera admiración. Deberíamos escuchar más su discurso de cierre de campaña en 1983. Y algo parecido me sucede con Arturo Illía que con honestidad y austeridad sí logró mejorar la economía, pero sufrió de igual modo a la dictadura y el desprestigio de los medios.

La Marcha Federal sorprendió a gran parte de la población a raíz de la desinformación mediática. Fue tan masiva que obligó a los medios a cubrirla y le pegó un cachetazo a quienes no ven claramente la realidad. ¿Habrá para general? Foto: Sin Medios.

Hace pocos días, el INDEC ha informado que la desocupación aumentó del 6,6 en el segundo trimestre de 2015 al 9,3 por ciento en el segundo semestre de 2016. Exactamente el 50% en un año. Terrible. Allí hay una responsabilidad de los últimos meses de Cristina Kirchner, claro, pero, especialmente, el desempleo aumentó con el Gobierno de Mauricio Macri.

A mí no me molesta el no poder. Lo que verdaderamente me molesta es la mala leche acompañada de cinismo. Que, al menos en este caso, actúan de la mano. Cuando Mauricio Macri expresa su dolor por el desempleo, no le creo. Estoy convencido de que es mentira porque desde que llegó no hizo más que fomentar los despidos. Y tengo con qué argumentarlo:

a. Ni bien asumido, despidió a miles de trabajadores del Estado acusándolos a todos -con el apoyo de los medios- de "ñoquis". Y tengo amigos que lo sufrieron en carne propia. ¿Echaron ñoquis? Sí. ¿Echaron muchísimos no-ñoquis? También.
b. Despidiendo desde el Estado habilitaron a las empresas a despedir. No se sabe porque los medios lo ocultan, pero pruebe: escriba "suspensiones" en Google y vaya a la sección de "noticias". Va a ver muchas noticias que no aparecen en tapa ni ocupan mucho tiempo en la tele o la radio.
c. Para peor, con la recesión -caída de la actividad económica- disminuyó el consumo, habilitando una nueva ola de despidos. Si se compra menos, se producirá menos y sobrarán trabajadores.
d. Cuando los gremios reaccionaron y todos los diputados de la oposición se unieron para una "Ley Antidespidos", Macri la vetó de una. ¿Recuerda lo que dijo? "Para mí, es una ley antiempleo y contra los argentinos". ¿Se equivocó o quería que las empresas pudieran despedir libremente?
e. Agregaría también que en el día de San Cayetano, el Ministro de Trabajo pidió por Twitter: "Hoy es San Cayetano. Que Dios nos acompañe cuidando el trabajo de los que lo tienen y abriendo oportunidades para los que lo buscan". Si vamos a esperar a que San Cayetano nos dé laburo estamos en el horno señor Ministro. Debe haber políticas públicas Sr. Triaca.
f. Agrego también que, llenándoles las obras sociales de dólares, Mauricio Macri ha comprado la voluntad de la burocracia sindical, es decir, de Hugo Moyano y el ex menemista Luís Barrionuevo que se niegan a hacer un paro general. Un pedido que retumbó en la plaza de la Marcha Federal. Cuando llegue el paro ya verán a los medios hablar de desestabilización.

A las personas de buen corazón no les va a cerrar, pero el neoliberalismo funciona así: las corporaciones necesitan aumentar el desempleo para que entre muchos desempleados compitamos por un laburo y aceptemos salarios más bajos -o bien para conseguir un empleo o bien por miedo a perder el que tenemos- y peores condiciones laborales. ¿Para qué? Para que ellos puedan aumentar su tasa de ganancia bajando "el costo" del salario.

Justamente esto es lo que separa a las dos Argentina: mientras un sector de la población ve este avasallamiento sobre la clase media y la clase baja con claridad, y cree que el único modo de protegerse es saliendo a las calles; existe otro sector que no sólo no lo ve, sino que cree que es necesario que la guita le alcance menos y que cualquier protesta es un "palo en la rueda". Menos aún ven que mientras los de abajo se ajustan, los de arriba la están pasando mejor que nunca. Desde ya que esto último no surge del aire, sino que es el discurso que bajan el Gobierno y los medios. Y por eso su sorpresa al ver la Plaza de Mayo desbordando.

La década del '90 no fue gratuita. La sociedad ha aprendido y estudiado el proceso iniciado en 1976 y finalizado en 2001. Y también se ha organizado. Esta vez no va a ser tan fácil. Y si se les va la mano con el ajuste, la gente estará en la calle. Como ocurre en cualquier país del mundo.

En fin, lo que está en cuestión es una puja distributiva. De un lado el Gobierno, los medios masivos y los empresarios, y, del otro, la sociedad organizada -si estuviera desorganizada sería peor, sépalo- en las calles y los medios comunitarios en las redes sociales y el éter.

Entendemos su fe y esperanza, pero, no todos tienen tan buen corazón y para que unos tengan más, lamentablemente, algunos poquitos necesitan que nosotros tengamos menos. Aunque no lo crea -ni lo vea-, en las calles también lo estamos defendiendo a usted y los suyos.