28 abril 2016

Catársis de un joven lanusense

No tienen gas,
no tienen luz,
son los villeros de Lanús
Canto de los envidiosos del Conurbano Sur


Manolo, el barón del Conurbano

Mi primer recuerdo de un intendente de Lanús es en la escuela. Como había sido escolta de una de las banderas -mi escuela era católica y había tres: la nacional, la papal y la bonaerense- tuve el honorazo de ir a un acto con el intendente. Todavía recuerdo la decepción de haber visto al famoso Manuel Quindimil. Era tan viejito que no se le entendía cuando hablaba. Mis chistes sobre su dentadura postiza duraron una semana.

Mi segundo recuerdo fue en la misma Municipalidad de Lanús. Había algo muy común entre los adolescentes que era ir a buscar entradas del boliche La Casona al palacio municipal. El dueño del boliche se llamaba Atilio, solía usar una campera de cuero negra tipo mafia y el rumor indicaba que se acostaba con las chicas lindas de Lanús. Ahora que lo pienso, no estaba muy bien que una empresa privada tuviera ese tipo de contactos con el Estado. No importa. La cuestión es que nos sentamos fuera del despacho de Quindimil a esperar. No nos dio él las entradas, pero estábamos seguros de que estaba ahí.

Cuando comencé a estudiar y a trabajar en Capital -para los lanusencitos, tomarnos por primera vez el 45 ó el 37, cruzar el Riachuelo y viajar al "centro" es un símbolo de adultez-, comencé a escuchar otras cosas sobre Manuel Quindimil. Quienes sabían posta de política lo llamaban "Barón del Conurbano", una expresión usada para definir a los intendentes peronistas que sostienen -o sostenían- la maquinaria electoral del Partido Justicialista en la Provincia de Buenos Aires. 

Es más, "Manolo" era el más longevo de todos los barones, tanto en edad como en trayectoria: había sido elegido Intendente en 1973 junto a Héctor Cámpora, había sido depuesto por la Dictadura, había vuelto en 1983 y siguió gobernando dos décadas más. Aquí hay un video extremadamente buena onda sobre su vida.




Darío, el de la inmobiliaria

Sin embargo, todo tiene un final. Para 2007 ya se decía que Manolo no gobernaba, sino que era un títere. Y así, Quindimil perdió frente al "joven" Darío Díaz Pérez. El veterano dirigente que nunca había perdido una elección estaba caliente como una pava: "¿Cómo me va a ganar este tipo a mí, que soy el número 1?".

El apellido de Darío era conocido en todo Lanús porque su familia es dueña de una de las principales inmobiliarias del municipio. Su elección generó muchas expectativas y después de una primera gestión, digamos, aceptable, Díaz Pérez fue reelecto. En sintonía con Cristina Kirchner, su segundo mandato fue un desastre. Vamos a pensar que fue un inepto porque de lo contrario uno debería pensar que se robó todo. Es más, en su gestión, el municipio vivió un baby-boom inmobiliario y las malas lenguas afirman que el Intendente recibía un departamento por cada habilitación para construir un edificio.

Recuerdo dos momentos de gloria de Darío Díaz Pérez. Primero, cuando criticó a Daniel Scioli y lo grabaron: "Scioli es una cáscara. Es un buen tipo, pero es un híbrido. No te podés pelear con él porque es un vegetal. No emite opinión política". Qué boludo. Salió por todos lados y después tuvo que agachar la cabeza. Su segundo momento fue en el programa Periodismo Para Todos, de Jorge Lanata, acusado de impulsar un proyecto privado para construir en terrenos donde habría funcionado un centro clandestino durante la Dictadura. Y formando parte de un gobierno que enarbolaba la bandera de los Derechos Humanos.

Así llegamos a 2015. Cuando uno pensaba que Darío Díaz Pérez iba a ser el candidato del kirchnerismo, se fue como candidato a senador provincial por la tercera sección -¿habrá sido por los fueros?- y le dejó el lugar al joven camporista Julián Álvarez, que tenía un fuerte apoyo de Cristina Kirchner. Del otro lado, estaban el Secretario de Hacienda en la Ciudad de Buenos Aires y mano derecha de Mauricio Macri, Néstor Grindetti, que se venía presentado hacía años para concejal e intendente. Y, 
junto a la boleta de Sergio Massa, quien fuera presidente del club Lanús y había sido el más votado en las elecciones de 2013: Nicolás Russo.




Néstor, el evasor

Si bien en la primera vuelta ganó Álvarez, lo importante fue el segundo puesto: Grindetti le ganó a Russo. Fíjese usted la apatía que generaba La Cámpora en Lanús -sumado a la nefasta gestión de Darío-, que en la elección definitiva, hubo un gran corte de boleta y el candidato del PRO se impuso al joven kirchnerista. Cabe aclarar que, al igual que en la Provincia de Buenos Aires, en Lanús no hay ballotage. 

Probablemente no sea necesario, pero agregamos también que entre esos tres candidatos se repartieron diferentes facciones de las barras del club Lanús (localidad de Lanús Este), Talleres de Escalada (Remedios de Escalada) y El Porvenir (Gerli), los tres equipos más importantes del municipio.

Por fin habíamos dejado al peronismo atrás y comenzaba una época de luz. Esta vez, la ola amarilla y concheta de Capital Federal vendría a iluminar a nuestras barbáricas mentes atrasadas del Conurbano.




Los Panama Papers

A menos de un mes de asumir como Intendente y mientras Lanús estaba inmersa en cortes de luz, Grindetti se fue de vacaciones a Punta del Este. Por fin un intendente que veranea en balnearios para la gente como uno. Pensar que todos los guachines de Lanús nos íbamos a San Bernardo. Nuevos tiempos se avecinaban.

Sin embargo, la cosa comenzó a cambiar en marzo. Resulta que un grupo de periodistas internacionales -que realmente hacen periodismo y no defienden a gobiernos neoliberales- descubrieron que los multimillonarios del mundo tenía empresas offshore en Panamá para evadir impuestos. Y no me la vas a creer, pero justo Néstor Grindetti aparecía en la lista. Y también tenía una cuenta no declarada en Suiza. Sí, en Suiza. El país donde tienen cuenta secretas todos los evasores, narcos y políticos corruptos del mundo.

Qué periodistas mercenarios. Y qué horror verlo a nuestro Intendente junto a un ministro de Ángola y al jefe de Inteligencia de Ruanda
Y justo un año después de que Lanata había viajado a Panamá y a las Islas Seychelles a buscar las offshore de Cristina Kirchner.

Sólo un pueblo desinformado podría no pedir su renuncia. Y así fue. Afortunadamente, todos los millonarios de Argentina tenían offshores y, la alianza del macrismo con el Grupo Clarín y los principales medios permitió silenciar a los Panama Papers que en el mundo se llevaron puestos a los Primeros Ministros de Islandia y Ucrania, y al Ministro de industria de España. Menos mal que somos sudacas. Una semana después del quilombo, Clarin intentaba limpiar la imagen de Grindetti informando que el SAME llegaba a Lanús.




El prófugo de Interpol

Ahora sí parecía que "la revolución de la alegría" llegaba a nuestro municipio. Sin embargo, se nota que el mundo entero está en contra de Lanús. El pasado domingo, nos enteramos de que Grindetti tuvo un pedido de captura de Interpol por más de tres años. O sea, votamos a un prófugo internacional. Cuánta mala suerte.

Yo entiendo que esté mal que Grindetti haya evadido cargas laborales en Brasil, pero es muy injusto que nos hagan esto cuando ellos mismos compraron muchas empresas argentinas en el último año. ¿Acaso el Instituto Brasileiro de Opinao Pública e Estatística (IBOPE)  no nos mide el rating? Bánquense una hermanos brasileños. ¿Tanto importa que al mando de IECSA -empresa del Grupo Macri en Brasil- Néstor no haya pagado la tributación laboral los trabajadores brasileños de Curitiba?

Por suerte, los titulares de Clarin y La Nación repitieron lo que decían Grindetti y su vocero. Listo el pollo. Por suerte, TN le dio más importancia a la lesión de Gago. Menos mal. No sea caso que el pueblo se avive.




Crisis es oportunidad

Recuerdo un almuerzo laboral, en el que una amiga de Longchamps -o un lugar así que queda por "Avenida Pavón" al fondo- me cantó una canción: "No tienen gas, no tienen luz, son los villeros de Lanús". Todos mis compañeros de trabajo se rieron. Y me dio mucha vergüenza. Intenté explicar que ella casi que vivía en la Tierra del Fuego del Conurbano, pero eran todos muy porteños y no entendieron.

Años después, ahora observo como otros sureños del Conurbano se burlan por el runfla que tenemos como Intendente. O sea, hay vecinos de Avellaneda -ni siquiera tienen gentilicio- que se nos ríen. Todo bien con que tengan a los dos equipos más grandes de la Zona Sur, pero también tienen en las sombras a Cacho Álvarez, alto barón del Conurbano que, además, fue kirchnerista, se fue al Frente Renovador y volvió. Y ni hablar de Herminio Iglesias, el que prendió fuego el cajón.

Se nos ríen de Quilmes cuyo equipo perdió cinco ascensos consecutivos, tuvieron a Villordo de Intendente y ahora a Martiniano Molina que ignora lo que es "El pozo de Quilmes". Y conste que no decimos nada de Aníbal Fernández. Y ni hablar de Lomas de Zamora que si bien se puso linda y tiene una buena universidad, no deja de ser tierra de Eduardo Duhalde, el padrino que nació con Carlos Menem y nos legó a los Kirchner.

Un antiguo refrán chino muy usado en las escuelas de CEOs reza: "Crisis es oportunidad". Si bien yo prefiero tener oportunidades sin sufrir crisis, sugiero que aprovechemos tener un Intendente garca a nuestro favor. Grindetti será un malandra, pero es nuestro malandra. Y con mucha tarasca que, a diferencia de la corrupción estatal, viene de la corrupción privada. Bien mejor que los kirchneristas que lavan la guita en Santa Cruz. 

En conclusión, esta es mi propuesta, lanusenses: riámonos de nosotros mismos y repitamos esta canción en todas las redes sociales. Hasta el hartazgo. Hasta que se olviden de la antigua, propia del siglo pasado. Que nuestros vecinos se modernicen. Y que el siglo XXI nos encuentre con una nueva canción.



En Panamá...
en Mercosur...

Los evasores de Lanús.


Hasta podría ser el nombre de una banda de rock. Por lo menos, tiene más glamour que la otra.

24 abril 2016

Los Panama Papers y nuestra Offshorecracia


Que Macri tuviera una empresa offhore está mal. La única razón es para evadir.
Evadir impuestos en el propio país o en el país donde esa empresa se radique.


Este caso lo salpica a Macri desde un punto de vista ético. Usted va a una operación offshore porque
no desea pagar impuestos en el lugar donde tiene la sede de origen su empresa.


El término offshore significa, literalmente, fuera de la costa. Ahora bien, en términos jurídicos, se utiliza para mencionar aquellas empresas constituidas en el extranjero para eludir impuestos. Generalmente, los lugares escogidos son los denominados paraísos fiscales, es decir, países y ciudades donde se paga casi nada de impuestos y el secreto financiero es alto. Algunos de los paraísos fiscales más conocidos son Panamá, Bahamas, Islas Caimán o Luxemburgo.

En el mismo sentido, la ONG Inspiraction. Por un mundo libre de pobreza explica que los paraísos fiscales ofrecen bajo costo y velocidad para crear empresas, no preguntan nacionalidad de los accionistas, no exigen contabilidad ni auditoría, no hay IVA ni registro público de datos personales, nombres o accionistas. De este modo, las empresas offshore perjudican a los más pobres, dado que esta es una práctica utilizada por el sector más rico del mundo por tres motivos:

a. la evasión de impuestos
b. el secreto bancario que facilita el blanqueo de capitales
c. el desarrollo de otros delitos

Si bien es difícil hacer la relación entre empresas offshore, evasión impositiva y pobreza, nos es de mucha utilidad un estudio realizado por la organización sin fines de lucro Oxfam. En el mundo existen alrededor de 7.000.000.000 -siete mil millones- de personas. Y acá va el dato: las 62 personas más ricas del mundo poseen la misma riqueza que las 3.500.000.000 más pobres, es decir, la mitad de la población mundial. Sépalo, el capitalismo genera desigualdad.

El profesor de la Universidad de Berkeley y la London School of Economics Gabriel Zucman explica que 7,6 billones de dólares -U$S 7.600.000.000.000- de estos multimillonarios están en paraísos fiscales evadiendo impuestos. Si no fuera así, se pagarían impuestos por 190 mil millones de dólares -U$S 190.000.000.000. El autor de The hidden wealth of nations explica: "No nos falta plata, nos sobran ladrones (...) Cuando los ricos pagan menos impuestos esto facilita que su riqueza crezca más rápido que la media".


En el caso de Argentina, todos pagamos el 21 por ciento del IVA, a los trabajadores en relación de dependencia se les descuenta el 17 por ciento de su sueldo en jubilación y salud, otros deben pagar el monotributo y, finalmente algunos pagan el impuesto a las ganancias y a los bienes personales. Para las clases medias y bajas, pagar impuesto es obligatorio.

De modo contrario, en su nota "Panama Papers. Que pague la gilada" el periodista especializado en economía Alejandro Rebossio explica que en 2013 mediante la evasión impositiva nuestros ricos fugaron 17.171 millones de dólares: una cifra similar al déficit que quiere recortar el Gobierno de Mauricio Macri y el doble de la deuda con los fondos buitres. En consecuencia, los ricos argentinos sólo pagan el 8% de sus ingresos brutos, mientras que en Alemania pagan el 23%, en el Reino Unido el 25% y en Suecia el 30%. ¡Exactamente! En los países que "admiramos" los millonarios pagan muchos impuestos.

Más allá de ser una investigación que involucra al Presidente, Mauricio Macri, los Panama Papers es una experiencia única de colaboración del periodismo de investigación, dada su envergadura y la participación de 376 periodistas de todo el mundo. Tal vez la más importante desde el Watergate porque demuestra cómo, motorizados por la codicia, los millonarios del mundo evaden impuestos instalando empresas offshore en paraísos fiscales.Y he allí el punto: los Panama Papers grafican cómo el sistema económico mundial permite que los ricos se hagan más ricos, mientras arroja a millones de personas a la miseria.


Funcionarios relacionados con empresas Offshore


Funcionarios de tercera línea con empresas offshore

  • Juan Carlos Pérez Colman - Subsecretario de Coordinación Administrativa del Ministerio de Ambiente
  • Carlos Augusto Lo Turco - Subsecretario Legal del Ministerio de Hacienda
  • Maria Paula Schiappapietra - Subsecretaria de Comercialización de la Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social
  • Jorge Braulio Norverto - Subsecretario de Ciberdefensa en el Ministerio de Defensa
  • Clarisa Lifsic - Secretaria de Promoción de Inversiones en Ministerio de Comunicación
  • Hugo Darío Miguel - Subsecretario de Planeamiento de Secretaría de Técnicas de la Información y las Comunicaciones del Ministerio de Comunicaciones
  • Jesús María Silveyra - Subsecretario de Mercados Agropecuarios del Ministerio de Agroindustria


  • Héctor Magnetto - Grupo Clarín
  • Alfredo Coto - Supermercados Coto
  • Amalia Lacroze de Fortabat - Cemento Loma Negra
  • Gregorio y Jorge Pérez Companc - Molinos y Skanska
  • La familia Blaquier - Ledesma
  • Eduardo Eurnekian - Corporación América y Aeropuertos Argentina 2000
  • Luis, Mario y Lilia Pagani - Arcor
  • María de las Mercedes Bulgheroni - Bridas
  • Alejandro Roemmers - Laboratorio Roemmers
  • Daniel Carlos Garbarino - Garbarino
  • Claudio Belocopitt - Swiss Medical Group
  • Mastellones Hnos. - La Serenissima
  • Antonio Tabanelli - Juegos de azar Boldt
  • Francisco De Narvaez - Casa Tía y El Cronista
  • Matías Garfunkel - Grupo 23

Nota del Redactor: los funcionarios de tercera línea fueron encontrados por la especialista en sociología económica de la Universidad de San Martín e Investigadora del CONICET, Ana Castellani, e informados a través de su perfil de Twitter: @anacastellaini1





09 marzo 2016

Sobre el aumento de la luz

"Si me aumentan la luz tendré que trasladarlo a los precios"
Pollero amigo de Parque Patricios 


La discusión sobre el aumento de tarifas no es un tema nuevo. Lo explicaremos rápidamente: el subsidio a la electricidad significa que la luz cuesta más barato de lo que debería ser porque el Gobierno pone dinero propio. Cabe destacar que esta financiación estatal sólo aplica a la Ciudad de Buenos Aires y al Conurbano.

Usted lo habrá deducido rápidamente. Si el Gobierno recauda impuestos de todas las provincias y luego destina una parte de ellos a subsidiar a Capital Federal y alrededores, lo que termina pasando es que todo el país financiaba a los porteños y bonaerenses. Una verdadera injusticia. Más aún si recordamos que la Ciudad de Buenos Aires es la más rica. Lo verdaderamente progresista sería que el que pueda pagar, pague la tarifa completa. Y el que no, sea subsidiado. Sin importar lugar geográfico.

Si bien uno de los argumentos del Gobierno de Cristina Kirchner señalaba que esto daba competitividad a la industria -que tenía precios de luz más bajos que otros países del mundo- muchos pensamos que, en verdad, la única razón era electoral. O sea, cobrarle barato la luz a muchos millones de electores para que en época de elecciones, éstos lo recuerden y siguieran votando al Frente Para la Victoria.

Después de una década de subsidios injustificados hay consenso para quitarlos. Por tres razones: a. la injusticia ya mencionada, b. la crisis energética y el derroche de electricidad que permiten las tarifas bajas y c. el subsidio significó en 2015 erogaciones por 93.000 millones de pesos y las cuentas fiscales están en rojo.

Dicho esto señalaremos lo que para nosotros es lo más importante. Mientras los ciudadanos se preocupan por cuánto más pagarán en su factura de luz, el principal problema es la nueva ola de aumentos de precios que esta media podría generar. Es decir, como la quita ha sido de un solo saque, este aumento de costos de comerciantes y fabricantes podría transferirse a los precios de un solo saque. Diferente habría sido si la quita de subsidios hubiera sido escalonada. 

Antes de la explicación queremos ser claros: este ha sido un problema acumulado durante 12 años de kirchnerismo. Esta corrección tendría que haberse hecho hace mucho tiempo -el momento político justo habría sido la victoria de CFK con el 54% en 2011- y de modo escalonado. Lo que cuestionamos ahora es la solución de golpe y porrazo en un contexto de inflación que fue recalentada por las medidas tomada por la gestión de Mauricio Macri: 60% de devaluación, quita de retenciones y desregulación de los controles de precios.


Hay un modo bastante simple de comprobar la veracidad o la falsedad de esta especulación. Fíjese el precio de un producto y estudie si aumentó en el próximo mes. Yo elegí el Nicolo Helados de San Juan al 3100 que está muy visible. Habrá que esperar.

Veamos el caso de una granja de Parque Patricios. El pollero amigo tiene 12 motores funcionando -10 heladeras y dos cortadoras de fiambre- y paga 1.600 pesos de luz cada dos meses. "Y yo no desenchufo las heladeras de noche como hacen otros", aclara tras la pregunta. La pollería vende cada pechuga alrededor de $30. Esto significa que debe vender 54 pechugas para cubrir la factura. 

¿Qué sucedería si la luz le aumentara un 100% como arriesgan algunos? La factura aumentaría a $3.200. ¿A qué valor debería vender esas 54 pechugas para cubrir ese nuevo monto? Por supuesto que es sólo una especulación. No hay que pasar todo el costo de la luz a los precios: la granja vende más cantidad de pechugas y podría repartir ese aumento, por otro lado, también podría decidir ganar menos. Sin embargo, pensemos que situaciones así se repetirán en muchos comerciantes.

Mire todas las preguntas que nos podemos hacer: ¿en dónde está el helado hasta ser vendido? ¿Con qué energía produce la industria? ¿Cómo iluminan los supermercados las góndolas? ¿Cómo se mantiene fría la carne? ¿Cómo iluminan las escuelas y universidades las aulas donde estudian sus hijos? ¿Cómo iluminan los municipios las calles? Todo eso no es gratis y tiene un costo

Al igual que su factura, las tarifas de la industria y los comercios también van aumentar. ¿Qué harán? La duda es si absorberán ese aumento de costo o si lo transferirán al precio de los productos. O sea, ¿fabricantes y comerciantes ganarán menos o nosotros nos comeremos nuevos aumentos de precios?

En resumen, habrá una nueva ola de aumentos de precios provocados por la quita de golpe y porrazo de los subsidios de la luz. Como una panadería amiga que tras haber subido de 4 a 5 pesos las facturas -hacen unos churros bañados en chocolate increíbles- por la última devaluación, aumentó nuevamente 50 centavos. "Por los aumentos de luz. Está aumentando todo", me explicó el panadero que en el ballottage me había preguntado a quién iba a votar y ante mi falsa duda -siempre me gusta saber qué piensa la gente- agregó: "Cambiemos, amigo". Peor aún, el cuarto de pan -junto a la leche, el alimento de la canasta básica por excelencia- aumentó a 8 pesos cuando, tras la victoria de Macri, había subido de 6 a 7. "Pobreza Cero".

Dicho todo esto y teniendo en cuenta la inflación producida por la devaluación del 60 por ciento: ¿de cuánto deberían ser los aumentos de sueldo para mantener el mismo nivel de consumo que el año pasado?

06 marzo 2016

Bernie Sanders: ¿conoce a #FeelTheBern?

Un axioma político reza que cuando uno es joven tiene ideales de izquierda y, con el tiempo, se va volviendo de derecha. Es decir, las ansias de justicia social y transformación características de la juventud comienzan a apagarse y van dejando su lugar a ideas conservadoras y al bienestar personal. En pocas palabras: se pasa de la revolución al statu quo; deja de importar el nosotros y gana peso el yo.

Pero muchas veces las premisas se rompen. Si en los últimos años brilló la figura de Pepe Mujica, hoy hay un nuevo discurso en el firmamento: el candidato demócrata a presidente de Estados Unidos Bernie Sanders. Con 74 años, #FeelTheBern es el último de los contrincantes de la favorita Hillary Clinton que sigue en pie. Y está siendo un hueso duro de roer: no para de sumar apoyos e, inesperadamente, ganó en varios estados.


Bernie Sanders es un viejito que se define como un "socialista democrático" y llama a hacer una "revolución política". Esto no sería tan significativo en América Latina, pero sí lo es en Estados Unidos: el país que luchó contra la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas durante cuatro décadas por la hegemonía mundial y ha tildado de "comunista" a Barack Obama por llevar a cabo una reforma que mejorara la salud.

Si Estados Unidos es una de las mecas mundiales del individualismo, el Senador por Vermont llama a la solidaridad social y a llevar a cabo una reforma institucional que garantice la educación pública gratuita a todos los niños y jóvenes. Demás está aclarar que en Estados Unidos la educación cuesta caro. También pide ampliar la reforma en salud de Obama: "Los Estados Unidos deben unirse al resto del mundo industrializado y garantizar el cuidado médico para todos como un derecho". Piense lo siguiente: a muchos estadounidenses les sale más económico viajar en avión a otro país y realizarse un chequeo general que hacerlo en EEUU.

El senador Sanders ha señalado su rival político: la poderosa banca de Wall Street. Es surrealista ver a este abuelo paradito y apuntar con el dedo: "Esta campaña va a enviar un mensaje a la clase multimillonaria: no pueden quedarse con todo". Siguiendo las ideas del economista Thomas Piketty, propone revertir la tendencia neoliberal estadounidense y redistribuir la riqueza: "El tema de la desigualdad de ingresos y recursos es el gran tema moral de nuestra época. Esto tiene que cambiar y, como su presidente, vamos a cambiarlo juntos".

Más allá de estas propuestas, uno de sus puntos fuertes es el cuidado del medio ambiente: "El cambio climático es real, es causado por la actividad humana y tenemos una pequeña ventana de oportunidad para transformar nuestro sistema energético, disminuir las emisiones de carbono y movernos en una dirección muy diferente". La consigna sería más simple si del otro lado no estuvieran las poderosas corporaciones petroleras. En el último debate, consultados por el fracking, el senador Sanders fue mucho más contundente que su rival: "Mi respuesta será mucho más corta. No, no apoyo el fracking".

"Yo creo que uno tiene derechos a la justicia y a la igualdad de derechos si eres negro, si eres hispano, si eres gay, si eres transgénero. Usted es un ser humano", señala Bernie en un país infectado por el racismo y la intolerancia. Ha interpelado a la clase trabajadora una y otra vez proponiendo aumentar el salario mínimo a 15 dólares por hora. No en vano, los jóvenes son su principal bastión y las redes sociales estallan. Si Hillary suma el apoyo de las mujeres, Sanders repite que mujeres y hombres deben ganar el mismo salario.

A diferencia de su rival, Bernie votó en contra de la Guerra de Irak. Sin embargo, su diferencia más grande es el financiamiento de la campaña: "Yo no recibo dinero de los grandes bancos. En un año, usted ha recibido más de 600.000 dólares de Goldman Sachs por dar discursos". La suma supera los 25 millones de dólares y la lista de donantes de Clintos es amplia: Citigroup, JP Morgan, HSBC, Coca Cola, Monsanto, Procter and Gamble, Exxon Mobile, Microsoft y Hewleet Packard. En cambio, el senador financia su campaña a través de miles de donaciones individuales cuyo promedio no supera los 50 dólares. Es David contra Goliat.

Hasta el momento, las elecciones primarias están dando como ganadora a Hillary Clinton. Y probablemente sea la candidata del Partido Demócrata. Y ojalá le gane al candidato del Partido Republicano. Sin embargo, Sanders ha puesto en debate la gravedad de la concentración del ingreso que subyuga al pueblo de EEUU. Su discurso ha interpelado a los estadounidenses y les ha mostrado un nuevo espejo en el cual reflejarse. 

Difícilmente no florezcan nuevos líderes que tomen el legado de este viejito.

Líderes así son los que realmente cambian al mundo.

Y debemos apoyarlos.



05 marzo 2016

El Donald Trump argentino

El Donald Trump argentino tiene el "negros de mierda" en la punta de la lengua.
Cree que los pobres son chorros.
No entiende lo que son las condiciones estructurales,
quien no tiene es porque no quiere, porque es vago.


Si el magnate Trump trata a los mexicanos de narcotraficantes y criminales,
el Donald Trump argentino es anti-boliviano, anti-paraguayo y anti-peruano.
Cree que los inmigrantes son ilegales y delincuentes,
deberían volverse a su país y dejar de sacarle el trabajo a los argentinos.

El Donald Trump argentino está en contra de los sudacas de segunda categoría.
Sin embargo, compra alimentos más baratos en sus verdulerías,
los contrata para las refacciones de su casa
y viste a sus hijos con la ropa confeccionada por su mano de obra esclava.

El candidato republicano es el líder preferido de los ignorantes
y los ignorantes argentinos bien lo votarían.
Los Donald Trump argentinos protestan porque los inmigrantes van a sus escuelas públicas,
preferirían que se desangren antes de usar sus hospitales públicos.

El xénofobo Donald Trump construiría un muro entre Estados Unidos y México.
Los Donald Trump argentinos, en cambio, odian las villas.
Vilipendian sus antenas de Direct TV, pero no ven su falta de cloacas;
una solución sería el fuego o una bomba que acabara con esas vidas menos valiosas.

El multimillonario Trump afirma que ese muro deberían pagarlo los mexicanos.
En cambio, el Donald Trump argentino se contenta con que los inmigrantes no ingresen.
Repite "república" sin recordar ese rezo laico de nuestra Constitución:
"Y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino".

Donald Trump es un demagogo totalmente chiflado que no sabe lo peligroso de su discurso.
En cambio, el Donald Trump argentino es xenófobo y racista,
lo ayuda su ignorancia, lo afecta su hipocresía:
olvida amar a su prójimo como a sí mismo.