14 abril 2018

Hablando de feminismo en la universidad

Las movilizaciones, las marchas y las protestas son movimientos colectivos de libertad de expresión sumamente poderosos, cuya influencia -como toda comunicación- y consecuencias son impensadas. ¿Cómo no va a influir que cientos o miles de almitas llevemos nuestros cuerpos a un tiempo y espacio determinado para luchar por una causa que consideramos justa?

En el marco del primer Ni una menoscomo docente de periodismo y comunicación del primer año de la Universidad Del Salvador comencé a percibir un interés creciente de las educandas por la equidad de género y las luchas feministas. El interés aparecía en los espacios de debate y, especialmente, en los trabajos prácticos que son una de las tres instancias de evaluación del curso. Cabe destacar también que al ser un primer año de la universidad, la mayoría de mis estudiantes ronda los 20 años.

Creo que fue en 2016 cuando propuse debatir por primera vez sobre el feminismo: "Hace algunos años, caminando con un señor suizo por los yungas de Coroico, surgió el tema del aborto. Tras un largo y respetuoso intercambio él me dijo 'Sea lo que sea, es un asunto del cuál deben opinar las mujeres'". Usted sabe, la sabiduría está presente en todos los espacios y, tras la anécdota, invité a que primero opinaran las mujeres y luego los hombres. Recuerdo que me sentí un trasgresor: por primera vez desde que comencé a ser docente en 2011 un espacio de debate e intercambio de opiniones era dominado por las mujeres.

Pero el movimiento de mujeres argentinas siguió avanzando y volvió a estallar en el espacio público en 2017 con un #8M masivo que se destacó a nivel mundial. Aún no habían comenzado las clases y recordé el libro Mujeres y comunicación prestado por mi brillante ex educanda de la carrera de Publicidad (y ahora amiga) Victoria: es lindo darle mística a las lecturas y mientras las compañeras marchaban, yo leía. 




El resultado no sólo fue incorporar el texto a la cursada, sino también aumentar la bibliografía de autoras mujeres del 4 por ciento al 23 por ciento. Sigue siendo poco, pero es un avance y creo que debe ser uno de los programas con más presencia de mujeres. De todos modos, aún falta, lo sabemos. Con esta bibliografía en el programa de Teoría de la Comunicación de 2017 volvimos a debatir sobre feminismo. Y lo mismo volvió a suceder este año donde leímos y conversamos este tema con cuatro cursos. Es decir que vengo escuchando y leyendo a decenas de mujeres en los últimos tres años opinar y escribir sobre estos temas.

Como soy gramsciano y creo en la importancia de que los movimientos sociales irradien más allá de su núcleo movilizador no sé si coincido en que los hombres no podemos opinar. Lo que sí creo es que antes de opinar, tenemos que escuchar. El feminismo es transgresor y disruptivo en dos aspectos: las mujeres nos enseñan a los hombres (lo cual rompe con la histórica relación de poder en tanto la construcción de conocimientos), mientras que los jóvenes nos enseñan a los adultos. Es decir: si los profesores hombres incluimos este tema en el aula, las alumnas nos enseñan a los docentes.

De este modo, no pretendo escribir para enseñarle nada a ninguna mujer -que bien representadas están en la academia, el periodismo y las redes sociales-, sino para compartir con colegas y hombres colonizados por el patriarcado (sugiero la página de Instagram Charla con raúles) algunas lecturas y aprendizajes:

🌕 Muchas mujeres nos tienen miedo. Especialmente cuando caminan solas por la calle. Por más "bien vestidos" que estemos, escuchar pasos cercanos en una calle vacía les da terror. Seguramente un hombre me dirá que también tiene miedo de caminar por la noche en la calle. Bueno, a ese miedo a que nos roben, a las mujeres se les suma el miedo a una violación.

🌕 A algunas mujeres también les da miedo tomarse un taxi porque están solas con un hombre encerradas en un auto. Varias de ellas han tenido comentarios impropios: desde un "¿te molesta si me masturbo mientras hablamos?" hasta un incómodo "qué bonita que sos". Por eso muchas prefieren toman un Uber. O cuando vuelven de bailar la última debe escribir que llegó bien a su casa.

🌕 Todas las mujeres reciben piropos. Y a muchas (tal vez la mayoría) les molesta. No es como dice el conductor Mariano Iudica (devenido en un conductor militante del oficialismo) que a las feas no les gustan los piropos. Al contrario: los piropos les molestan más a quienes más reciben piropos. A mí que soy hombre me silbaron una vez desde un auto y me sentí un campeón, pero imagínese usted, varón, recibir comentarios de hombres que no le interesan todo el tiempo. Es más, ya les molesta que las miren en todas las calles. Una educanda me dijo: "Yo directamente camino mirando para abajo para no ver a los ojos a nadie". Un estudiante me citó a Alejandro Dolina para señalar que el piropo no busca seducir a una mujer, sino seducir a los hombres que lo rodean. Mientras que una estudiante contó que una vez la "piropeó" un hombre acompañado de su esposa y bebé, lo cual es, antes que nada, una acto de violencia simbólica hacia su novia que lo acompañaba.




🌕 Las estudiantes más grandes pueden dar ejemplos de cómo su condición de mujer las afectó en su crecimiento profesional. Una de ellas me explicó que era la más capacitada para un cargo, pero que la descartaron por el sólo hecho de ser mujer.

🌕 Siendo un curso de Teoría de la comunicación, emerge la problemática en los medios. Mientras muchas estudiantes se forman (por lo menos) durante tres años, los medios eligen a comunicadoras que no han estudiado, sino que se destacan por su belleza o su físico. Es más, cuando se convoca a especialistas para opinar de temas como política o economía, los entrevistados suelen ser hombres.

🌕 Varias alumnas explican que mientras ellas colaboran con los trabajos domésticos como cocinar, lavar o limpiar sus hermanos no. Creo que aquí ha habido un cambio importante en los últimos años que ha llegado a la publicidad. Sin embargo, que las estudiantes lo señalen significa que ya no lo ven como algo natural -como ocurría en el pasado- y que difícilmente esto se replicará cuando formen una familia en el futuro. De más está decir que este trato desigual también puede verse en las salidas nocturnas.

🌕  Hablar de cómo van vestidas las mujeres forma parte de la prehistoria. Ni se discute. Obvio que si lo decís se van enojar, Nico Repetto. Agradézcale que su compañera Milva Castellani se contuvo de cruzarlo fuerte ante la barbaridad que dijo. Pienso que esto es básico, pero me entero de que un profesor hombre dijo que si las mujeres se vestían "provocativamente" por la calle, después no debían quejarse si les pasaba algo. Y que cuando las estudiantes lo cuestionaron, algunos de sus compañeros las trataron de "feminazis". Por supuesto que no se los dijeron de frente, sino... por el grupo de hombres del curso de whatsapp.




🌕  Las alumnas explican y el boliche es uno de los principales ejemplos: "Cuando un chico te viene a encarar y les decís que no, insiste. El mejor modo de que se vaya es decirle que tenés novio. Es decir, te dejan de molestar no porque respetan tu opinión, sino porque le tienen miedo a otro hombre".

🌕  Como la bibliografía está copada por hombres, por default los estudiantes creen que los apellidos corresponden siempre a autores, a menos que el profesor precise que el texto corresponde a una mujer. Esto no me lo dijo un alumno, sino una alumna.

🌕  Pregunto quién lloró en el último año. Levanta la mano todo el curso. Confieso que pensé que -por prejuicio sobre "la vergüenza masculina"- sólo iban a levantar la manos las mujeres. Entonces, si todos lloramos, ¿por qué a los niños varones nos enseñan que "los hombres no lloran"? ¿Por qué cuando nos pegan una patada y nos duele los adultos nos piden a los niños que seamos hombres? Un alumno agrega: "Si llorás te dicen que sos un maricón". El patriarcado no sólo afecta a las mujeres, sino también a los hombres: desde chicos nos enseñan a inhibir nuestros sentimientos porque "somos el sexo fuerte". Ridículo. Las mujeres nos enseñan siempre: no sabría esto si Vanessa no me hubiera hecho ver The mask you live in.




🌕  Las conversaciones a veces toman una profundidad inimaginable. En una oportunidad, mientras un grupo de estudiantes hombres señalaba que las mujeres buscaban la igualdad, pero que después disfrutaban de entrar gratis al boliche, una estudiante refutó: "Eso también es machista porque nos cosifica a las mujeres como un objeto de consumo y deseo para atraer a hombres". Tomá mate. 

🌕  Publico en una historia de Instagram que mi perrita "se hizo señorita". Una ex alumna me pregunta si no es un poco patriarcal la expresión. Le respondo que no lo veo así. Pero su segundo argumento me convence: "Menstruar no te hace señorita. Una mujer es mujer desde el minuto uno que tiene vagina o cuando considera que el sexo femenino la represente. Decir 'se hace señorita' reconoce la condición de mujer recién cuando puede reproducirse. Una mujer es mujer más allá de que se reproduza". Me responde que empatamos porque su primer argumento no me convenció, pero se equivoca: ganamos los dos porque cuando se comparte el conocimiento todos ganamos. Ganamos todos cuando en un debate uno reconoce que está equivocado o que el argumento del otro es mejor, y cambia su opinión.

🌕  En una oportunidad un alumno osó decir que las tareas domésticas eran naturales para las mujeres. Acto seguido, varias compañeras desfilaron para explicarle que no era así y que esa era una actitud machista. Dudo que el alumno siga pensando igual después de esa clase y probablemente en un futuro recordará lo útil que le fue ese momento en su construcción personal. Y de más está decir que es necesario que estos temas sigan llegando a la publicidad: observe la publicidad de Mr. Músculo en 2008 y la publicidad de Mr. Músculo de 2017 en Colombia donde Samanta no sólo limpia, sino también trabaja (¡guau!) o esta realmente anti-patriarcal donde Rubén limpia. ¡Gracias Mr. Músculo! Pero mejor aún: ¡gracias Zona Jobs!




🌕 Es verdad que también afloran los cuestionamientos hacia posiciones más extremas como aquellas mujeres que pintan las iglesias o escriben "muerte al macho". Incluso una alumna diferenció entre "feminismo" y "hembrismo". Tal vez allí sea necesario una discusión dentro del movimiento de mujeres. Sin embargo, otras alumnas explican que "muerte al macho" significa muerte al machismo, a su vez, que explican que el debate es más profundo y el feminismo no es lo opuesto al machismo y no busca oprimir a los hombres, sino que busca la equidad, es decir, no seguir siendo subalternizadas por el patriarcado, cuya expresión extrema son los femicidios, pero que se dispersa en un montón de micromachismos en la vida diaria.

🌕  En una oportunidad, me preguntaron que pensaba sobre la legalización del aborto, respondí que era un tema que me generaba incomodidad. Tiempo después lo hablé con alumnas en dos oportunidades. La primera vez, en un curso de seis mujeres: el mini-grupo se polarizó en tres y tres. Las más apasionadas eran dos chicas que habían tenido una formación católica y estaban en contra. Me vi reflejado hace una década. 

🌕  La segunda vez fue con dos alumnas mamás fuera de la clase. Me contaron que sus familias las llevaron a una clínica clandestina, les ofrecieron misoprostol y les dijeron que luego debían ir a un hospital público, pero ellas se negaron. "Yo estoy en contra del aborto, pero a favor de que quien quiera hacérselo se lo haga", coincidieron para mi sorpresa. Les respondí que eras las primeras conocidas que me hablaban de la posibilidad de hacerse un aborto. Mi colega intervino: "Dami, seguro conocés a una mujer que se hizo un aborto, pero vos no lo sabés. Todas saben dónde están las clínicas clandestinas".

🌕  Juli tiene razón, no sé de alguien que se haya hecho un aborto, pero sí de una persona que acompañó a una conocida suya a hacerse un aborto. "Nos tomamos el tren y fuimos con mi amiga al doctor que me hizo lo tres partos", me cuenta... mi abuela Argentina. Una vez más: debatir estos temas nos eleva como sociedad y nos hace conocer cosas que ignorábamos completamente. Le pregunto a mi abuela de 90 años qué opina sobre la legalización y no quiere opinar, pero agrega: "El aborto existió siempre y va a existir toda la vida".

🌕 El tema desborda y a veces llega a Judith Butler, el cuestionamiento a la heteronorma y la diferencia entre sexualidad, genitalidad e identidad de género. O algo así: sabrán disculpar, pero aún me falta aprender. Hablamos de los baños mixtos. Un estudiante hombre comenta que en Estados Unidos un amigo suyo tiene una profesora transexual: les pidió a sus alumnos que no se refieran a ella ni por "she" ni por "he", sino por "they". Tal vez sea una buena sugerencia para el irrespetuoso y prehistórico Jorge.




🌕 Hablar del feminismo en el aula puede ser un tema que incomode. Especialmente por la cantidad de estereotipos y barbaridades que han dispersado los medios masivos en el sentido común. Sin embargo, el movimiento tiene la fuerza de la argumentación con marcos teóricos sólidos que se vislumbran en innumerables experiencias en la vida diaria.

🌕 Sin embargo, lo más importante que he percibido en estos últimos tres años es que las jóvenes educandas están empoderadas. Toman la palabra, discuten los expresiones machistas y varias se definen sin miedo como feministas. No es casualidad que la lucha por la legalización del aborto esté empujada por mujeres jóvenes y que la oposición venga del lado de la iglesia y las mujeres adultas. 

🌕  Pero no solapemos este avance únicamente a las mujeres: con el correr de los años los alumnos hombres escuchan y preguntan más. Son más conscientes que los adultos hombres de que el patriarcado ha construido una sociedad opresiva con las mujeres y, sobre todo, injustoY cuando uno percibe la injusticia, cuando la visualiza y la pronuncia, ese mundo es susceptible de transformación.

Tiene razón la profesora Tajahuerce Ángel al decir que las universidades de periodismo debemos formar a nuestros estudiantes con perspectiva de género. Se puede observar en los tres ejemplos que hemos seleccionados. Pero citémosla mejor a ella:

"La formación de profesionales de la comunicación, al igual que ocurre con la educación infantil, tiene especial trascendencia porque es imposible contar lo que no se sabe, aquello que jamás se ha leído, lo que nunca se ha visto y, mucho menos, lo que se ha mirado desde una perspectiva diferente. No se puede transmitir al resto de la sociedad lo que se ignora. Periodistas, cineastas, guionistas, transmiten estereotipos de género debido a que no recibieron la formación adecuada para cuestionar las relaciones de poder, el comportamiento y las actitudes de hombres y de mujeres, la desigualdad y sus causas. Ni tan siquiera perciben que ellas no están en los libros de texto ni en la historia del pensamiento, ni del arte, ni de la literatura, tampoco en la teoría de la comunicación, ni en la historia del periodismo o del cine. En su proceso de formación, las mujeres no existen, y por tanto, se deduce que no existieron mujeres relevantes o que directamente no formaron parte de la historia. Lo que no existe o no se puede contar, y es difícil preguntarse por lo inexistente". 

25 marzo 2018

Querido educando

Queridos educandos y educandas de periodismo:

Hace 14 años comenzaba a estudiar periodismo y, del mismo modo que vos lo hiciste esta semana, le explicaba a un profesor (y a otro profesor y a otro) por qué había elegido esta carrera.

Porque soy curioso, porque me gusta investigar, porque me gusta leer, porque me gusta escribir, porque me gusta leer las noticias o un simple "no sé". Creo que todos son buenas razones para elegir este oficio.

Sin embargo, preguntar el "porqué" nos hace olvidar una pregunta tal vez más importante: ¿para qué querés estudiar periodismo?

Y yo no tengo una respuesta correcta, pero 14 años más tarde sí tengo una lectura: el simple hecho de poder sentarnos en un aula después de terminar la secundaria nos convierte en afortunados. Y lo digo porque son muchas las realidades allí afuera que no han tenido la misma suerte. Y todas esas realidades merecen tener las mismas oportunidades que nosotros, los afortunados.

Bienvenido y bienvenida a estudiar "el mejor oficio del mundo". Y ojalá que a lo largo de estos años tus profes y tu curiosidad puedan ir llenando esos "para qué".

Para contribuir a construir un mundo lleno de oportunidades.

Para denunciar la corrupción del Estado.

Para cuestionar al poder económico que se enriquece a costa de la pobreza de millones.

Para investigar la contaminación ambiental por parte de las grandes empresas mineras.

Para que no nos acostumbremos a la misera, el desempleo y la pobreza.

Para explicar cómo el patriarcado oprime y ha oprimido a millones de mujeres a lo largo de la historia.

Para... para... para... 

Con el tiempo vas a ir llenando esos casilleros. Y ojalá dentro de muchos años tus profes podamos enorgullecernos de que vos estés aportando tu granito de arena para construir un mundo mejor.

Y disculpame siga en el rol de profe, pero me gustaría compartirte el último párrafo de la "Carta abierta de un escritor a la Junta Militar" de Rodolfo Walsh. Fue publicada a un año del Golpe de Estado, y tan sólo un día después fue asesinado y desaparecido por la dictadura militar.


"Estas son las reflexiones que en el primer
aniversario de su infausto gobierno
he querido hacer llegar a los miembros de
esa Junta, sin esperanza de ser escuchado,
con la certeza de ser perseguido, pero fiel al
compromiso que asumí hace mucho tiempo
de dar testimonio en momentos difíciles". 


2017. Cinco escritos políticos

Así como 2018 estará marcado por el Mundial de Rusia, 2017 estuvo marcado por las elecciones y la agenda política. Entre tantos escritos diarios, me gustaría seleccionar estos cinco análisis publicados al calor de los acontecimientos que consideré más importantes. O que han tenido un mayor significado para mí. 

Al alma hay que darle de comer
(Publicado el 20 de diciembre)

En algunas horas comienza mi viaje: uno de mis tres lujos junto a comprar libros y un buen par de zapatos cada dos años. Esto significa que abandonaré la intensidad cotidiana.

Frente a esto quería compartirles unos trabajos que hicieron mis estudiantes de periodismo: entrevistas a gente en situación de calle. Creo que no sólo es una actividad para practicar la técnica. Estoy convencido de que a algunos de ellos los marcará por muchos años. Al menos tengo esa esperanza porque hablar con los otros que son diferentes a nosotros nos ayuda a barrer prejuicios y conocer otras miradas sobre la vida.

Asimismo, quería compartir algunas páginas de medios comunitarios que muestran otra mirada sobre la realidad. Es necesario que los jóvenes hagamos circular esa información y, a su vez, mostrar las falacias, doble vara y manipulación de los medios tradicionales.

lavaca - MU
Revista Cítrica
La Garganta Poderosa
Revista y Editorial Sudestada
Revista Anfibia
M.A.F.I.A
Correpi Organización
Radio Furgón
Ismael Bermúdez en Clarín
Hugo Alconada Mon en La Nación

En Facebook: Alcira Argumedo, Daniel Campione, Ezequiel Adamovsy, Martín A. Becerra, Darío Aranda, Cecilia Gonzalez, Leandro Morgenfeld, Relmu Ñamku, Enrique Viale y Daniel Schteingart. Todos ellos aportan al debate público en las redes sociales.

Y cuidado: también debemos leer a los medios masivos para saber cuál es la agenda y la línea política que baja el Gobierno.

Sabemos que el neoliberalismo fomenta el individualismo, el egoísmo y el odio al otro. No insultemos al que piensa diferente. Más claro: eliminen el "globoludos" de sus discursos. Debemos persuadir. Desnudemos el relato neoliberal. Sigamos construyendo empatía y solidaridad con los más humildes. Y hagamos circular la información que los medios no muestran. Indignémonos y comuniquemos. Si es posible, con ternura.

Pagamos costos, pero la información es conocimiento. Y cambiar el mundo comienza por conocer la realidad.

Y el futuro merece ser maravilloso.




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Nunca pierde la esperanza quien camina de verdad
(Publicado el 19 de diciembre)

Ayer debía salir mi avión para un viaje que vengo planificando hace meses. No salió por el paro de Ezeiza. Tampoco me importa tanto: el interés colectivo debe estar por encima del bienestar individual. Mi viaje puede perder uno o dos días, pero los abuelos, los niños pobres y los veteranos de Malvinas no pueden perder una vez más. No podían perder.

El conocimiento es poder. Y por eso es tan importante que la información circule. Y por eso tanta densidad diaria: porque observamos que una parte de la población está siendo engañada diariamente y sentimos que, si los medios y los periodistas más conocidos desinforman, la sociedad debe hacer circular la información. Pagamos costos porque a la gente que nos quiere le molesta que cuestionemos a quienes acaban de votar, pero confiamos en nuestro conocimiento y en nuestra buena fe. Si lo hicimos con el 54 por ciento, cómo no lo vamos a hacer con el 42.

Y lo que decimos una y otra vez ya fue explicado: el modelo neoliberal -con botas, patillas u ojos claros- beneficia a los ricos y, para ello, perjudica a los pobres. Y fue estudiado y escrito. Solo hay que conocerlo y hacerlo circular a quienes no lo saben.

Y, sin duda, ayer fue un día clave para perjudicar a las mayorías.

Muchos amigos sienten que ayer fuimos derrotados. Y es verdad. Un puñado de millonarios saquearon a millones de humildes. Pero hay una derrota que no han logrado ni lograrán: nuestra pasión por un mundo mejor. Allí está nuestro futuro: por más que nos quieran acallar, somos un montón.

Sin embargo, el Gobierno también fue derrotado: buena parte de sus votantes se sienten estafados y avergonzados. No pueden defender una reforma cruel. No quieren defender una reforma cruel. Eso es una crisis de hegemonía (que nunca existió): por eso los palos y por eso la tele va a mostrar durante todo el día los piedrazos en Plaza Congreso.

Seguiremos repitiendo a los zapatistas: somos un ejército de soñadores y por eso no nos merecemos perder. Sigamos mirándonos a los ojos, insistamos con la pedagogía, contagiemos la esperanza, hagamos circular la información que los medios ocultan y sonriamos con las sonrisas de los humildes.

Somos una juventud con buen leche. Criada con el sudor de viejos que se rompieron el lomo. Sigamos honrándolos, aunque hoy no coincidan con nosotros.

A la larga, las almas nobles caminan juntas.

Y lo sabemos: nuestra estrella está encendida para que la alcancemos algún día.

NdeR: ah, les cuento que mi perrita Tania está feliz de que hayan cancelado mi vuelo.

Algunos de los responsables del ajuste a los jubilados: la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal; el Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey; el Jefe de Gabinete, Marcos Peña; el diputado salteño Pablo Koziner; la Gobernadora de Tierra del Fuego, Susana Bertone; el Gobernador de Tucumán, Juan Luis Manzur; y el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.


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Tras el fracaso de la sesión por el ajuste en las jubilaciones 
(Publicado el 14 de diciembre)

No sabemos qué pasará mañana, pero, hoy, la solidaridad de los de abajo derrotó a la ambición de los arriba. La juventud argentina le demostró al mundo que no vamos a dejar que le ajusten ni a los abuelos ni a los niños pobres. Al menos no tan fácilmente. Somos un ejército de soñadores. Soñadores de un mundo más justo. De un mundo con más equidad.

Tal vez mañana seamos derrotados, pero no nos merecemos perder. Y hoy le torcimos el brazo a la codicia neoliberal. A estar atentos y a seguir luchando por un mundo mejor. 





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A los felices, a los enojados y a los tristes
(Publicado el 23 de octubre)

A los que están muy contentos y no festejaron por respeto a nuestro dolor por Santiago: muchas gracias, esos gestos hablan bien de ustedes y los recordaremos por siempre.

A los que están muy enojados: no hay que enojarse ni por la democracia ni por la inteligencia. Es válido no coincidir, pero el voto popular se respeta, por -valga la redundancia- respeto y por inteligencia. Ni se persuade ni se construyen mayorías agrediendo.

A los que están muy tristes: construir mundos mejores comienza por construir y reconstruir la esperanza. Y nunca pierde la esperanza quien ha caminado de verdad. Mirémonos a los ojos, compartamos la tristeza, respiremos hondo y, sigamos soñando con un mundo equitativo y solidario. Ya llegará.




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Sobre las PASO
(Publicado en la madrugada del 14 de agosto)

Me dicen que espere un poquito más a ver el resultado final en la Provincia, pero con estos números para mí es suficiente...

"Las estrellas están encendidas para que cada uno encuentre la suya algún día".

De todos los libros del mundo, esa frase de "El Principito" es la más linda que he leído en mi vida. No sé si "El Principito" se lleva con la politica, pero sí estoy convencido de que se lleva con los sueños. Y nuestra estrella está alta. Muy alta.

En nuestra estrella reinan la equidad y la solidaridad. No hay hambre ni pobreza. No hay gente durmiendo en la calle ni mendigando una moneda. Los niños juegan, estudian y hacen un recreo para tomar la chocolatada. Los abuelos descansan después de haber trabajado tanto y su única preocupación es qué cuento le leerán esta noche a sus nietos. Los trabajadores trabajan: no tienen miedo de perder su empleo ni tienen dolores de cabeza para llegar a fin de mes.

Hoy nuestra estrella está más alta. Y entre tanta altura, nos da más tristeza los que menos tienen: los que se han caído del mapa en esta primera etapa del modelo neoliberal y los que se caerán el año que viene con el plebiscito de este modelo para pocos.

¿Más claro? Nos da una profunda pena la esperanza de los desamparados en el cinismo.

Sin embargo, como hemos perdido tantas veces, nuestros ideales siguen de pie. Nuestras convicciones están sólidamente construidas: no seguimos nombres propios, sino ideas y modelos de desarrollo. Y sabemos quiénes son nuestros adversarios. No hay derrotas que las cambien ni teles que las maquillen.

Pero no importa. Somos un ejército de soñadores. Y seguiremos estando siempre del lado de los que sufren la codicia. Del lado de los que viven en la noche. No merecemos perder, es verdad, pero el camino hacia un mundo mejor está plagado de derrotas.

Hoy ha sido una de ellas, pero los sueños siguen vivos para el futuro. Que las derrotas no cambien nuestra esencia. Y que los que soñamos día y noche con un mundo mejor no bajemos los brazos.


10 diciembre 2017

No fue desaparición forzada, pero el Estado sí es responsable


"El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras" - Aristóteles 

"El silencio no es protesta, es complicidad; es negarse al compromiso" -  Umberto Eco 


"Vos dijiste que fue desaparición forzada. Ahora tenés que pedir perdón", me dice mi panadero amigo, casi replicando el editorial de La Nación que estoy seguro de que no leyó. Y tiene razón. Soy un hombre de ciencia y la ciencia dijo que no hubo desaparición forzada.

"Se ahogó solito en el río", continúa mi panadero amigo -que votó a Cambiemos en las dos últimas elecciones- replicando las bajadas de línea del Grupo Clarín (el diario Clarín, el portal clarin.com, Canal 13, el canal de cable Todo Noticias y Radio Mitre), Canal América e Infobae. Y esta vez no tiene razón. 

a. No tiene razón porque Santiago no se ahogó solito. Santiago huía de una represión ilegal de Gendarmería. ¿Por qué ilegal? Porque el juez ordenó desalojar la ruta. Pero no dio la orden de ingresar a la Pu Lof Cushamen.

b. Santiago no se ahogó solito. Santiago huía de gendarmes armados que le tiraban "corchazos". Tal como aparece en las grabaciones que trascendieron y puede escuchar en La Nación o Perfil. ¿Qué haría usted si gendarmes, policías o quien sea lo corrieran a los balazos?

c. Santiago no se ahogó solito. Nadie que le tiene miedo al agua se mete a un río por voluntad propia. El Estado es responsable porque Gendarmería forma parte del Estado. Porque, como dijimos, reprimió ilegalmente. Y porque fue planificado por el Jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, con el apoyo político de la Ministra Patricia Bullrich. Y detrás de ambos, un presidente con la idea fija de reprimir la protesta social sin pensar sus consecuencias. 

d. Que quede claro: nadie dice que nadie mandó a matar a nadie. Sin embargo, cuando se va a reprimir a sangre fría, hay consecuencias no deseadas. Esto ya lo hemos escrito. Y peor aún si las fuerzas de seguridad te corren a los tiros. Y peor aún si todo esto ocurre sin la orden de un juez. Y lo sabemos desde las represiones de Fernando de la Rúa el 20 y 21 de diciembre de 2001 -en este artículo de la Revista Mu puede contar cuántos asesinatos hubo- hasta la de Eduardo Duhalde el 26 de junio de 2002 que derivó en los asesinatos de Darío Kosteki y Maxi Santillán.

e. El Estado es responsable porque las fuerzas represivas del Estado no pueden correrte a los tiros. Si bien muchos "intelectualoides" oficialistas repitieron que "el Estado tiene el monopolio legítimo de la fuerza" -sin explicar que la definición le pertenece a Max Weber-, esto no significa que el Estado puede hacer lo que quiera. Si el Estado hace lo que se le canta, se pierde el Estado de Derecho. Y si el Estado hace lo que quiere y se pierde el Estado de Derecho, nos alejamos de la democracia. Ojo. No decimos que este Gobierno sea una dictadura, pero sí decimos que este Gobierno viene no respetando varias garantías constitucionales. En efecto, creo que deberíamos volver a leer nuestras garantías constitucionales.

Artículo 18.- Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes. Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice.


"¿Dónde está Santiago Maldonado?" - Liniers


Para quienes afortunadamente nacimos en democracia y no vivimos los años de sangre de la última dictadura militar y los 30.000 detenidos/desaparecidos resultó algo novedoso hablar de desaparición forzada. Resultó novedoso porque si bien conocíamos los casos de Jorge Julio López y Luciano Arruga, en ninguno parecía haber una complicidad directa del Poder Ejecutivo. Muchos estamos convencidos de que esta complicidad sí estuvo presente en el asesinato de Mariano Ferreyra, pero en este caso no fue desaparición forzada, sino un asesinato por una patota sindical con afinidad política con el Gobierno de Cristina Kirchner. 

En mi caso, no pensé que hubiera desaparición forzada en un comienzo y fui a la marcha del 11 de agosto pensando que la presión social nos llevaría a encontrar con vida a Santiago. Pero con el pasar de los días, hubo una serie de acontecimientos que fueron cambiando mi mirada:

  • Los medios adictos al Gobierno comenzaron a desinformar.
  • A través del Ministerio de Seguridad, el Gobierno desparramó hipótesis falsas.
  • La prensa oficialista deslegitimó a Santiago.
  • El Gobierno protegió a los gendarmes y a Benetton. Y los medios hicieron lo mismo.
  • Se magnificó a los cinco gatos locos que forman la RAM -si es que existe- para equipararlo a una guerrilla terrorista y así construir a los mapuches como un enemigo interno para poder reprimirlos. Y matarlos. Como ocurrió con Rafael Nahuel.
  • Con la cercanía de las elecciones, las redes sociales que maneja el Gobierno atacaron psicológicamente a la familia de Santiago. Lo cual mermó después del triunfo de Cambiemos.

Y los días iban pasando. Y estudiamos en qué casos se puede hablar de "desaparición forzada". Y se cumplían dos requisitos: Santiago había desaparecido en medio de una represión llevada cabo por agentes del Estado y, por otro lado, el mismo Estado no nos daba información sobre su paradero. El CELS lo explica bien en "Diez preguntas y respuestas sobre el caso Santiago Maldonado".


¿Por qué el CELS consideró que el hecho debía investigarse como una desaparición forzada?


Santiago Maldonado fue visto por última vez en el contexto de un operativo represivo e ilegal de la Gendarmería Nacional. Esta situación hacía necesario investigar qué participación tenía la Gendarmería en la desaparición de Maldonado a fin de encontrarlo y de establecer responsabilidades. Investigar un episodio como una posible desaparición forzada no supone asegurar a priori que el hecho implicó la comisión de ese delito sino que en tanto hay indicios de responsabilidad estatal esa hipótesis debe ser confirmada o descartada. Ni el tipo penal “desaparición forzada” ni la figura del derecho internacional exigen que el hecho sea parte de un plan sistemático, tal como afirmó el Poder Ejecutivo. Por lo tanto, hablar de desaparición forzada no significa asimilar estos hechos con una política de desaparición de personas y menos aún con la última dictadura. A medida que las semanas pasaban y Maldonado no era encontrado, los testimonios, el ocultamiento de información realizado por el Ministerio de Seguridad y las imágenes del operativo fueron indicios de que había una relación entre la ausencia de Maldonado y el operativo violento en la Pu Lof el 1 de agosto. Esas responsabilidades estatales aún están siendo investigadas


Si tiene cabeza de perro. Si tiene cola de perro. Si tiene hocico de perro. Y si tiene patas de perro... Debe ser un perro. En este caso no ocurrió eso: desde el 1° de agosto hasta el 20 de octubre estuvieron dadas todas las condiciones para hablar de que fue una desaparición forzada. Pero la autopsia aseguró que no lo fue.

"¿Dónde está Santiago Maldonado?" - Tute

¿Hicimos mal en hablar de desaparición forzada? Y me agarra la duda. Creo que hicimos mal porque tras la autopsia la ciencia indica que no lo fue. Por otro lado, la desaparición forzada invierte la carga de la prueba: el Estado estaba obligado a decirnos dónde estaba Santiago Maldonado. Y yo quiero enfatizar esto: reflexionar sobre cómo interpelar al Estado frente a una desaparición me parece sumamente importante para el movimiento de Derechos Humanos porque en algún momento alguien va a volver a desaparecer bajo la sospecha del Estado. Tal vez incluso en el marco de una represión. Y tenemos que pensar cómo responder frente a esto. 

Hablando de economía y desarrollo, Daniel Schteingart concluye: "Perder una discusión también es ganarla". Nosotros no interpelamos al Estado invocando la desaparición forzada para pegarle al Gobierno de Mauricio Macri como hizo creer a millones de argentinos el periodismo militante. Menos aún para ganar una discusión. Interpelamos al Estado porque queríamos que  Santiago apareciera con vida. Porque nos hervía la sangre las falsas hipótesis de los medios militantes y el odio desparramado por las redes sociales. Porque queríamos saber qué era de la vida de un ser humano. Y, en su defecto, dónde estaba su cuerpo para que esa vida y su familia tuvieran paz. 

Quienes pensaron cómo interpelar al Estado fueron los compañeros del Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF), Acciones Coordinadas Contra la Trata (ACCT), Comisión Investigadora de la Violencia en los Territorios (CVT) y Universidad Libre de Berlín en el "Conversatorio internacional: Re/pensar lo forense ante las violencias del presente". Y los colegas de Cosecha Roja, tal vez quienes mejor cubrieron la desaparición de Santiago, lo resumieron en seis definiciones.

A la luz de lo sucedido, creo que interpelar al Estado bajo la desaparición forzada fue efectivo para poder encontrar el cuerpo de Santiago. Si nos hubiéramos quedado callados, difícilmente podríamos haberlo encontrado. Sin embargo, a la luz de la autopsia esto no fue así y, por eso, creo que también debimos quedarnos con la primera consigna que movilizó a las redes sociales: "¿Dónde está Santiago Maldonado?". Tal vez ésta deba ser la idea núcleo para interpelar al Estado en el futuro frente a una nueva desaparición. La misma idea que difundieron los dibujantes de La Nación o Nico Ilustraciones que acompañan este artículo. Los académicos debemos observar más al arte.

Por último, creo que es sano y es noble reconocer las equivocaciones. Aprender de lo que uno considera son errores. Digo "uno considera" porque aún hay amigos que siguen convencidos de la desaparición forzada y cuentan con sólidos argumentos para defender esta postura. Creo que es sano y noble porque nos diferencia de lo que hemos criticado: de Jorge Lanata, desinformando sobre qué es una desaparición forzada y construyendo odio contra los mapuches; de Patricia Bullrich dando rienda suelta a la falsa hipótesis del puestero o defendiendo a los Prefectos que asesinaron a Jorge Nahuel; del Grupo Clarín diciendo que Santiago estaba en Chile o Entre Ríos o tantas cosas; de Claudio Andrade que ofende al periodismo desparramando mentiras sobre Santiago y los mapuches una y otra vez; o de Gabriela Michetti, diciendo que Rafael Nahuel fue asesinado en un enfrentamiento sin una evidencia que sustente su posición.

En fin, soy un hombre de ciencia con contradicciones. Creo en la autopsia de Santiago, pero no creí en la de Nisman. Confío en la autopsia de Santiago y también confío en los testimonios de los mapuches. Por mis experiencias en las visitas a muchos pueblos indígenas sigue sin cerrarme que hayan mentido. No entiendo que no encuentren la mochila y el celular de Santiago. No me cierra la llamada del 2 de agosto detectada por Movistar. No me cierran muchas cosas. Contradicciones al margen, quería compartir algunas reflexiones:

a. A la luz de la autopsia, creo que no fue desaparición forzada.

b. Interpelar al Estado a través de la desaparición forzada fue efectivo para movilizar a la opinión pública y que el Gobierno encontrara a Santiago.

c. Sin embargo, debimos continuar interpelando al Estado -y debemos hacerlo en el futuro- con la consigna "¿Dónde está?".

d. Y también sigo creyendo que el Estado es responsable y es necesario que haya sanciones para Patricia Bullrich, Pablo Noceti y los gendarmes que corrieron a Santiago a "corchazos" hasta el río. Durante este Gobierno, mejor. De lo contrario, en el próximo.

*  *  *  *  *

Uno es esclavo de sus palabras y, cuando se equivoca, es bueno aceptarlo. Pero uno también es dueño de sus silencios. Y esclavo de sus silencios. Y esclavo de sus indiferencias. Y esclavo de sus odios.

Y entre las palabras y el silencio, preferimos el compromiso con Santiago, con la vida y con su solidaridad.

"¿Dónde está?" - Nico Ilustraciones

20 octubre 2017

Querido Santiago

Querido Santiago:

El mundo es una mierda, ¿sabés? Por eso acá no hay lugar para personas como vos.

Vivimos en un mundo repleto de ignorantes que tienen la boca grande y la mente chiquita como para decir cualquier cosa. Por eso dijeron todo lo horrible que dijeron sobre alguien que no conocían. No te sientas mal.

Te soy sincero. Cuando me enteré de tu noticia, pensé que ibas a aparecer. Fui a esa primera marcha con la tranquilidad de que la presión social haría que aparecieras.

Sin embargo, después comenzaron a pasar los días. El aparato mediático y las redes sociales adictas al poder comenzaron a girar y confundir a la gente: que está en Entre Ríos, que era terrorista, que los mapuches, que se fue a Chile… 

Fue ahí cuando, como muchos, me di cuenta de que lo malo ya había sucedido.

Justamente por eso no creo que haberte encontrado sin vida sea una mala noticia. Te soy sincero, yo me alegro de que tu familia ahora tenga un cuerpo al cual llorar. Sé que suena horrible, pero realmente lo siento así: lo cruel de las desapariciones forzadas es que los familiares se mueren sin tener una tumba dónde llorar.

El mundo es una mierda, Santiago. El egoísmo y la codicia brotan por los poros. No te lo voy a contar a vos... lo sabés. Por eso estabas ahí, poniendo el cuerpo por otros. Solidarizándote con otros.

Y eso es lo que no pueden entender, Santiago: ¿qué hacía “ese chico” ahí si no era indígena? No entienden. No entienden que alguien pueda dedicar un poquito de su tiempo y de su vida a los otros. No lo entienden porque ellos no lo harían. Porque ellos no lo hacen. Y como no entienden, repitieron todas esas mentiras. Lo que no se dieron cuenta es que todo eso hablaba de ellos y no de vos.

Querido Santiago. Ya está. La pesadilla ya pasó. No vale la pena, creo, pero sabé que hace 75 días que a muchos nos persiguió la angustia y que intentamos… Intentamos que tu nombre siga retumbando para que se haga justicia y tu familia encuentre tranquilidad.

Nunca te vamos a olvidar. Te recordaremos con la misma admiración que recordamos a tantos otros que dieron su vida por los que sufren.

Y sabé que, algún día, construiremos ese mundo que soñabas.

Gracias.

Descansá en paz.